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Aprendiendo a Pensar Bien
Texto Bíblico:
Filipenses 4:8-9
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Introducción: Alguien dijo: "La vida es 10 %
lo que te ocurre a ti y 90 % como reaccionas frente a lo
que te ocurre"
Podríamos decir que nuestros pensamientos dominan
nuestras acciones y decisiones. Si nuestros pensamientos
son negativos, entonces tendremos sentimientos negativos.
Lo que sentimos es fruto de lo que pensamos. Nos sentimos
mal frente a una persona porque pensamos cosas negativas
de ella. Lo mismo puede decirse del lugar de. Trabajo o
estudio o iglesia. Si cambiamos nuestros pensamientos, los
sentimientos cambiaran también.
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Ahora, nuestros pensamientos, para que sean buenos
o malos deben alimentarse de una fuente. Los pensamientos no vienen
porque sí. Formamos parte de una cultura, leemos diarios, revistas,
vemos televisión, hablamos con nuestros vecinos, compañeros de
trabajo o estudios. Son las fuentes que disponemos, son la materia
prima que elabora nuestros pensamientos, aparte de la vida familiar,
de nuestra vida de comuni6n con Dios, de las reuniones que hacemos.
Nuestra forma de pensar no es casual, es la elaboración
de años. Hemos fijado una forma de pensamiento y elegimos aquellas
fuentes (revistas, libros, programas ) que refuerzan nuestra forma
de pensar. Nos sentimos deprimidos o malhumorados cuando nuestras
expectativas no se cumplen. A veces nos sentimos deprimidos sin
causa aparente. Cuando ello ocurre debemos retroceder y recordar
que estuvimos leyendo. Por ejemplo, cuando leemos el diario nos
alimentamos de tragedias, y esto nos angustia. Necesitamos adiestrar
nuestra mente para pensar lo que Dios quiere que pensemos para
tener salud mental, física y espirítua1. Debemos considerar los
pensamientos negativos como armas satánicas para destruirnos,
Todas las naciones tienen un sistema de radar que
vigila el espacio aéreo, para que ningún avión enemigo invada
su zona. Nosotros debemos instalar un radar que detecte esos pensamientos
y los obligue a a1ejarse. Debemos establecer una disciplina diaria
para acostumbrarnos a pensar como Dios quiere. El simple deseo
o la aceptact6n de la verdad bíblica no nos ayudara mucho, si
no ponemos en práctica por varias semanas, un nuevo esquema de
pensamiento.
I. DEBEMOS APRENDER
A PENSAR EN TODO LO QUE ES VERDADERO ó "en todo lo que
contiene verdad", lo que es real, lo que es efectivo.
Hay cosas que son ilusiones, fantasías, imaginaciones. Muchas
veces gastamos nuestras energías en pensar cosas que nos alejan
de la realidad en que vivimos. Podemos imaginar qué haríamos si
fuéramos ricos. Hablaríamos de ello, nos preocuparíamos, qué haríamos
con los parientes, lo que ello, nos exigirían, etc. y gratuitamente
nos preocupamos por cosas que posiblemente nunca sucederán. Lo
mismo puede ocurrir con nuestras fantasías trágicas. Por ejemplo
podemos pensar qué haríamos si se murieran nuestros padres o nuestra
esposa y angustiarnos. Todos esos pensamientos no son Verdaderos,
se basan en la ilusión, en la mentira no en la verdad. No debemos
cruzar el puente antes de llegar al río. Cuando un hombre tuvo
un pinchazo de ruedas en la ruta fue a buscar un gato para levantar
el auto. A lo lejos vio una casa, era tarde, mientras caminaba
se imaginaba lo que le diría. Y se preguntaba mientras tanto:
¿y si el hombre esta durmiendo? ¿Y si me recibe mal? ¿Y si está
enojado?.. Pero yo no puedo ir a otro lugar. Así que si esta enojado
es peor para él... Y a medida que se iba acercando, sus pensamientos
produjeron sentimientos de hostilidad y enojo, y cuanto más se
enojaba. Y cuando llego a la casa y llamo, al abrir el hombre
la puerta, le grito; "Si quiere darme el gato bien y si no váyase
al diablo!" Nosotros actuamos así. Eso es pensar falsamente, no
es pensar lo verdadero. Pensar lo verdadero es pensar sobre lo
que realmente ocurre o ocurrió, sobre hechos concretos, sobre
promesas de Dios reales y no fantasías.
II. DEREMOS APRENDER A
PENSAR TODO LO QUE ES HONESTO
Otras versiones de la Biblia traducen; "Todo lo noble, todo lo
respetable, todo lo digno" Semnos= "Describe a alguien que se
mueve como si el mundo, entero fuera un templo de Dios" Hay tantas
cosas superficiales, triviales, sin valor, tonterías superficialidades,
que pueden ocupar nuestra mente, Se dice de tales personas que
tienen la "cabeza hueca", "la cabeza llena de pajaritos" Ocuparse
en pensar en los lindos ojos de un actor de cine, o suspirar por
un galán, o una actriz. O pensar en los cuentos verdes que oímos
en la oficina y tenerlos allí dando vueltas para contarlos nuevamente.
¿Que dejan estos pensamientos? El alma vacía. Debemos ejercitar
nuestra mente en pensar cosas dignas, serias, nobles, grandes,
que honren a Cristo.
III. DEBEMOS APRENDER A PENSAR
TODO LO JUSTO
Para Pablo y los escritores de la Biblia muchas cosas eran consideradas
justas: 1. Es justo sentir que "El que comenzó la buena obra,
la perfeccionará hasta el día de Jesucristo"( Fil. 1:6-7). 2.
"Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres porque esto es
justo" (Efesios 6: 1). A veces no somos justos con nosotros mismos,
otras con los demás Alfred Adler, solía decir a sus pacientes
afectados de melancolía: "Usted puede curarse en 14 días si sigue
esta prescripción: "Procure pensar cada día el modo en que puede
agradar a alguien" Luego explica "El individuo que más dificultades
tiene en su vida y más daño causa a los demás es el que no se
interesa en sus semejantes. De estos individuos surgen todos los
fracasos humanos". Lo Justo es "deber asumido y deber realizado"
. Cuando asumo que debo amar a mí prójimo asumo un deber justo,
lo sé pero no llego a lo justo si no lo hago. Por eso debo pensar
en lo justo. Para los israelitas un justo era una persona que
hacía buenas obras. Para hacer buenas obras uno debe aprender
a pensar en todo lo justo.
IV. DEBEMOS APRENDER A PENSAR
EN TODO LO PURO = puro, casto, inocente, sin culpa, sincero.
(Agná, agnós) El mundo está lleno de personas que piensan continuamente
obscenidades, y por lo tanto viven en obscenidad, La industria
que más dividendos esta dando, aparte de la bélica, es la industria
pornográfica Estamos siendo invadidos con esta basura, y cada
vez la tendremos más David Wilkerson en su "VISION" dice "Satanás.
.. abrirá las compuertas del infierno y procurara bautizar al
mundo en la inmundicia er6tica, en la obscenidad y en la sensualidad"
Debemos estar preparados evitando que nuestra mente se contamine.
No debemos pensar, no debemos ocupamos en ello, y si tropezamos,
pidamos la gracia de Dios para olvidar.
V. DEBEMOS APRENDER A PENSAR
EN TODO LO AMABLE "Agradable, grato" (prosfiles) Arruinamos
nuestra vida pensando en las críticas que recibimos o en las críticas
que podrían hacernos. Rumiamos nuestros problemas, y nos dañamos,
porque no hemos aprendido a pensar en lo agradable, sino en lo
desagradable. Si la crítica es justa, es saludable aceptarla y
aprovechar1a para nuestro bien. Si es injusta debemos saber que
"muchas personas obtienen una especie de satisfacci6n feroz al
denunciar a quienes están por encima de ellas o han sido mas afortunados"
La esposa de Roosvelt recibió este consejo: "Haga lo que entienda
que es justo, porque la criticaran de todos modos. Será condenado
si lo hace y condenado si no lo hace" Las críticas nos bloquean.
Por eso debemos aprender a pensar todo lo amable de los demás,
todo lo agradable. Generalmente a los matrimonios en conflicto
se les pide que cada uno haga una lista de las cosas que le agradan
de su cónyuge. Es increíble pero son siempre mas que menos, por
mas problemas que tengan. ¿Que hay de bueno en el trabajo? ¿Que
hay de bueno en los que merodean? ¿Qué elementos o circunstancias
o situaciones me hacen pensar bien? ¿Que cosas provocan en mi
un sentimiento de paz?¿Cuándo me siento realmente libre y distensionado?
En estas cosas debo pensar.
VI. DEBEMOS ABRENDER
A PENSAR EN TODO LO QUE ES DE BUEN NOMBRE
Biblia de Jerusalén: "Todo lo honorable" Nueva Biblia Española:
"Todo lo de buena fama" Nueva Versión Internacional: "Todo lo
digno de admiraci6n" Straubinger: "Toda virtud" No todas las palabras
que empleamos tienen buen nombre; ni todos los relatos que contamos
son edificantes, ni todo lo que oímos, aunque sea verdad, nos
hace bien. Por lo cual, con mucho acierto nos exhorta San Pablo
en su carta a los Efesios 5:3 diciendo: Pero fornicación y toda
inmundicia o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene
a los santos, ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías"
Es aun más clara la traducción de la versión popular: "Ustedes
que pertenecen al pueblo de Dios no deben ni siquiera hablar de
la inmoralidad sexual ni de ninguna otra clase de impureza o de
avaricia. No digan indecencias ni tonterías ni vulgaridades porque
estas cosas no convienen" Así que, terminantemente, no conviene
que entre creyentes se mencionen cuentos verdes, programas pornográficos
de la TV. Del cine o el teatro, ni que se converse sobre los actos
de inmoralidad de algunos que se llaman cristianos; o del amor
al dinero o se empleen palabras muy vulgares que resultan aun
chocantes al oído, o que se digan cosas con doble sentido. La
Paráfrasis de la Biblia llamada La Biblia al Día, traduce así
este pasaje: "Los cuentos sucios, las conversaciones livianas
y los chistes de doble sentido no convienen. En vez de esto hablen
de las bondades de Dios, que mucho tienen de que estar agradecidos"
Pero para hablar bien, debemos primeramente pensar bien. Cuando
acostumbramos a nuestra mente a pensar en lo honorable es decir,
en aquellas cosas que merecen nuestro respeto, en lo que es honesto,
justo, bueno, digno, etc. sin duda alguna nuestro lenguaje cambiara
"porque de la abundancia del corazon- dijo Jesús habla la boca",
Las malas palabras "no se escapan" si primeramente no están dentro.
Lo que no existe no puede salir. Pero si están allí, en nuestro
interior, si pensamos en ellas, al golpearnos un dedo con el martillo,
saldrán. El golpe muchas veces es solo una válvula de escape de
lo que hay dentro. Si hay pensamientos buenos, alabanza, adoración
a Dios, meditación en sus promesas, lo que oiremos será: Aleluya...Ay,
Señor! Alabado sea el Señor! ¡Ayúdame Jesús! No hay otra; debemos
aprender a pensar en todo lo que es de buen nombre.
VII. DEBEMOS APRENDER A PENSAR
EN TODO LO QUE ES VIRTUOSO Y DIGNO DE ALABANZA Veamos nuevamente
algunas versiones o traducciones de la Biblia; Versión Internacional;
"si hay algo excelente o digno de alabanza" La Biblia de las Américas;
"Si hay algo excelente o algo que merece elogio" Biblia de Jerusalén;
"Todo cuanto sea virtud y cosa digna de elogio" Straubinger; "toda
virtud, toda disciplina loable" Popular: "piensen en todo lo que
es bueno y merece alabanza" Un niño se había percatado de que
su abuela jamás hablaba mal de nadie, así que le dijo -Abuela,
nunca te oí hablar mal de nadie, siempre encuentras algo bueno
aun en el peor de todos los que conozco... sos capaz aun de hablar
bien del mismo diablo. -Si, -replico la buena mujer- del diablo
podemos aprender la perseverancia. No es necesario que vayamos
a tales extremos, pero qué bien nos haría si de todas las personas
que nos rodean encontramos algo hermoso en que pensar. Algunos
tienen mas defectos que otros, y lamentablemente fuimos enseñados
y acostumbrados a fijamos más en ellos que en las virtudes, más
en el mal que en el bien; más en las cosas mal hechas que en las
cosas bien hechas ¡Cuanto mal hacemos a los demás, y cuánto mal
nos hacemos a nosotros mismos con esta actitud negativa! Una niña
se quejó diciendo:"-No se como conformar a mamá, todo lo que hago
le parece mal. Por más que me esfuerzo, jamás me felicitó, jamás
me dio su aprobación...no tengo ganas ahora de hacer nada en casa"
Los reproches y continuas reprimendas no contribuyen a mejorar
la conducta en el hogar ni en la iglesia, pero sí, las palabras
que brotan de un corazón que está adiestrado para valorar a cada
persona, a valorar el esfuerzo de cada uno, a pensar en lo excelente,
en lo que merece elogio, en lo bueno, en lo que merece alabanza
CONCLUSION:
Si el Espíritu Santo nos hablo por medio de este estudio de la
Palabra de Dios, revelándonos algunas fallas en nuestra estructura
de pensamiento, no debemos esperar o postergar nuestra decisión
de someternos a la autoridad del Señor "llevando cautivo todo
pensamiento a la obediencia a Cristo"(2Corintios 10:5) Un cambio
de estructura no se logra en un día, ni en una semana. Un cambio
como este, requiere un ejercicio diario, continuado, requiere
una lucha "contra la corriente" en un mundo plagado de negativismo,
maldad, desconfianza y pensamientos pervertidos. Por lo cual,
se hace necesario tomar un papel y escribir cosas buenas de cada
miembro de la familia, de los amigos, compañeros de trabajo, de
la iglesia, de sus líderes, de la ciudad, del país, del gobierno,
de la gente que nos rodea. Luego, cada día, repetir esa lista
en oración, dando gracias a Dios por esas virtudes. No se sorprenda
si creen que ud. es un marciano...no, no lo es, es un discípulo
de Cristo, que vive el evangelio.
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