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Medicina Espiritual
Texto
Bíblico: Filipenses 1:3-11
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INTRODUCCION: Raymond Cramer dice; "A pesar de nuestro
esfuerzo por hacer la vida menos complicada y penosa, la
enfermedad emocional se considera la causa numero uno de
la mala salud. Actualmente se informa que más del setenta
por ciento de las enfermedades son inducidas emocionalmente.
Mas de 20 millones de estadounidenses sufren desordenes
mentales y emocionales y ochocientos mil son pacientes en
hospitales mentales"
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Y no se debe a una crisis económica, ni a la deuda
externa, ni a la inflación o la pobreza, ya que esto ocurre en
uno de los países más ricos del mundo. Tampoco se debe a la falta
de recursos médicos o científicos donde abunda la sofisticación
tecnológica y la mejor atención terapéutica.
Si es verdad que la mayoría de nuestras enfermedades
nacen de nuestras emociones negativas, entonces es inútil que
busquemos la salud con tratamientos físicos o mentales. Debemos
ir a la raíz del problema, al fondo de nuestro interior, donde
nacen las emociones, donde se generan los sentimientos, en lo
profundo de nuestra alma: en nuestro espíritu. Porque las enfermedades
del espíritu necesitan medicina espiritual.
El apóstol Pablo vivía en las peores condiciones
imaginables, como las que, describe en 2 Corintios 23-29:
"en azotes
sin numero, en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces...
tres veces he padecido naufragio... en trabajo y fatiga, en muchos
desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez"
Y sin embargo pese a todo esto, escribía
"nos gloriamos en las tribulaciones" (Romanos
5;31 y "Más
a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo
Jesús" (2Corintios 2: 14), manifestando en todas sus cartas
el gozo de una vida cristiana plena y gozosa. Nos preguntamos
¿Cómo lograba mantenerse sano síquicamente ante tantas presiones?
¿Cómo evitaba caer en un pozo depresivo? ¿Cómo no se volvía loco?
El secreto del poder espiritual del apóstol Pablo es sencillo
y tan simple que cada uno de nosotros está capacitado para adoptar
sus mismas actitudes y comportamiento y, llevar también por el
mismo motivo, una vida interiormente sana, gozosa y victoriosa.
Veamos entonces su comportamiento para
imitarlo:
I. DABA SIEMPRE
GRACIAS POR LA GENTE
"Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo
de vosotros"
La versión bíblica de Nieto traduce así "Cuantas
veces me acuerdo de vosotros doy gracias a Dios"
Como cristianos, mayormente damos gracias
a Dios por los alimentos antes de almorzar o cenar; ocasionalmente
damos gracias por la ropa, la casa, el trabajo y la familia, pero
en raras ocasiones agradecemos por las personas que hemos conocido.
Pero a Pablo este detalle no se le perdía: él daba gracias por
los hermanos que había conocido siempre que se acordaba de ellos,
no importándole el tiempo ni la distancia.
En una de sus primeras cartas epistolares
ya había descubierto el valor de la acción de gracias al escribir:
"Dad gracias en todo porque esta
es la voluntad de Dios" (1
Tesalonicenses 5:18) Porque cuando agradecemos se libera en nosotros
un sentimiento positivo denominado "sentimiento dé estimación"
tal como, sé describe etimológicamente el término "gratitud".
Gratitud es un sentimiento de estimación que despierta en nosotros
el beneficio o favor recibido y nos impulsa a corresponder a él
de un modo u otro"
Si oramos sin acciones de gracias por
los hermanos, muy pronto la oración se vuelve una pesada carga,
una aflicción constante a decaer en la intercesión o a dejar de
orar. Dar gracias por nuestros hermanos con todo el corazón es
la primera medicina espiritual qué nuestra alma necesita. Porque
para dar gracias primeramente debemos pensar en las cosas buenas
que tienen y no en las malas, y esta continua terapia sana nuestras
actitudes.
II. ORABA CON.
GOZO
"Siempre en todas mis oraciones rogando
con gozo por todos vosotros" (v4 )
Otras versiones traducen así:
LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS
"Siempre y en todas mis oraciones pido
con alegría por todos ustedes"
NUEVA BIBLIA ESPAÑOLA
"Cada vez que pido por todos
ustedes lo hago con alegría"
Pensemos un momento en nuestras oraciones
por los demás: ¿podemos decir lo mismo que San Pablo? ¿oramos
solamente por los demás cuando tenemos problemas con ellos, o
cuando están enfermos o necesitados? ¿oramos por los demás solamente
cuando nos piden?
Imaginemos el rostro del apóstol Pablo
cuando oraba con gozo por sus hermanos de la ciudad de Filipos.
Podemos ver su rostro iluminado con una amplia sonrisa y escuchar
la modulación de su voz llena de vitalidad, como el de alguien
que se sacó un gran premio o trae una alegre noticia.
Antes de orar buscaba motivos de alegría
y ¿qué motivación encontró? veamos; "por
vuestra comunión en el evangelio desde el primer día hasta ahora"
(5a). ¿Es suficiente?
¡Claro que sí!
¡Hay tantos hermanos fieles y constantes por los cuales debemos
dar gracias y orar por ellos con gozo! ¿Por qué no dejamos de
mirar a los que andan mal y comenzar a gozaros ante el Señor por
los que andan bien? Esta también es una medicina espiritual.
III. EXPRESABA
SU CONFIANZA EN JESUCRIST0
"estando persuadido de esto, que el que
comenzó la buena obra la perfeccionara hasta el día de Jesucristo"
No ignoraba que tenían muchos defectos
y faltas en su conducta; sabía que había rivalidades y celos (4:2)
egoísmo (2:21) y hasta malos siervos de Cristo (3:2), pero se
sobreponía mirando lo que podrían ser en el futuro y no lo que
eran en el presente. Su confianza en el Señor Jesús era tal que
estaba totalmente seguro, totalmente persuadido de que Dios no
había concluido en ellos su obra y que seguiría perfeccionándolos
hasta . . . ¿hasta cuando? "hasta
el día de Jesucristo" es decir, hasta que Jesucristo volviera
por segunda vez a la tierra para establecer su reino.
Nos han enseñado que hay límites para
el aprendizaje, límites de edad. Que cuando se llega a la vejez
uno debe recluirse y apartarse de toda actividad y vegetar. Pero
con Jesucristo esto no ocurre. Podemos seguir perfeccionándonos
hasta el fin de nuestros días porque esa perfección no se pierde
con la muerte, sino que se anticipa a un ministerio eterno y glorioso.
Esta confianza en la obra continua
del Señor, hace que la esperanza de una trasformación de las personas
nos lleve a no hacernos demasiados problemas por lo que vemos
de malo en ellos, porque sabemos que dentro de poco pueden ser
transformados por el poder de Dios y ésta confianza también trae
sanidad a nuestro espíritu.
IV. MOSTRABA
SU AMOR
"Porque Dios me es testigo de cómo os amo
a todos vosotros con el entrañable amor de Jesucristo"
La NUEVA BIBLIA ESPAÑOLA traduce mas
correctamente;
"Bien sabe Dios con que cariño los echo
de menos"
El amor se expresa no solo con palabras,
sino también con notas, actitudes, olvidando ofensas, haciendo
pequeños regalos, elogiando virtudes o trabajos. Pero también
se expresa orando. Después de decirles cuánto los añoraba, cuánto
los amaba con "el entrañable amor de Jesucristo" expresaba sus
motivos de oración: '
1. Que tengan abundante amor. "Y esto
pido en oración que vuestro amor abunde mas y mas" ( 9 )
2. Que ese amor sea racional (no solo sentimental), "en ciencia
y en todo conocimiento"
¿Para qué un amor que se exprese en ciencia y en todo conocimiento?
El mismo apóstol nos da la respuesta:
"Para que aprobéis
lo mejor"
Que sea un amor sin equivocaciones
en toda elección, servicio y trabajo. Siempre aprueba lo mejor.
No da lugar a la mediocridad, ni a la falsedad. ¿Con qué propósito?
¿con qué fin?-
"a fin de
que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo" (10)
y agrega
"llenos de frutos de justicia que son por
medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios"
CONCLUSION: Ahora, ¡a poner en practica
lo aprendido! En un breve momento de oración , oremos agradeciendo
a Dios por nuestros hermanos con alegría por la salvación que
tienen, con confianza en la obra de Jesucristo en ellos y con
amor.
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