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Jesucristo:
El Justo
Texto bíblico: Hechos 3:14; Hechos 7:52;
Hechos 22:14
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INTRODUCCION: En los pasajes mencionados vemos la insistencia
de las Sagradas Escrituras en incorporar a Jesucristo un
nombre mas: el Justo.
Si decimos que su nombre refleja su personalidad su carácter,
su integridad, estaremos diciendo una gran verdad.
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Antiguamente se ponían los nombres
con un significado determinado con la esperanza de que el que
recibía ese nombre viviera de acuerdo al mismo; otras veces, si
el nombre no coincidía con su personalidad se incorporaba un nuevo
nombre mas apropiado. Por ejemplo el nombre de Pablo, fue Saulo
de Saúl (Saúl fue un rey en Israel muy alto, sobrepasaba una cabeza
a todos sus conciudadanos) pero al parecer Saulo de Tarso no se
parecía mucho a este prócer nacional, en su estatura al menos,
y se lo llamó Pablo que significa: "pequeño".
Pero también es un hecho real, que, al aceptar a
Jesucristo, El llena nuestra vida, y llegamos a ser portadores
de Cristo. Cristóbal Colón, escribió en una de sus cartas: "yo
viajo en nombre de la. Santa Trinidad en quien pongo mis.esperanzas
de victoria". Se ufanaba del significado de su nombre CRISTOBAL
- CRISTOFORO "" portador de Cristo".
Como portadores de Cristo llevamos su presencia
a todas partes. Cristo se hace visible por medio de la iglesia.
Quiera el Señor que no se repita nunca la opinión de los paganos,
que según Lactancio decían: "El Maestro no pudo ser tan bueno,
ya que sus discípulos son tan malos" Por el contrario, que el
mundo al ver el poder de Jesús manifestado en nuestras vidas,
tenga en sus bocas, lo que Spurgeon llamó "EL BOZAL DE ORO":
"y viendo al hombre que había sido sanado que
estaba en pie con ellos, no podian decir nada en contra." (Hechos
4:14)
Que en justicia seamos justos, como Él es Justo
según las palabras de Juan:
"Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia,
es justo, como Él es justo" 1a. Juan 3: 7
Creo que para comenzar, podemos mirar primeramente
a aquellas personas que Dios consideraba justas en la iglesia
del Nuevo Testamento, para que inspirados en sus vidas, nos acerquemos
mas a nuestro ideal que es Jesucristo:
I. JOSE (Marido de María)
Mateo 1: 19 dice: "José su marido, como era justo y no quería
infamarla, quiso dejarla secretamente" " La primera señal de una
persona justa, es la total resistencia a infamar a su prójimo
INFAMAR: quitar la fama, honra y estimación a una persona. Pongámonos
en el lugar de José sin el conocimiento previo de que María concebiría
del Espíritu Santo. ¿Cómo procedemos cuando descubrimos algún
pecado en nuestro hermano? Creemos que ser justo es ventilar su
problema a toda la iglesia, a los vecinos, amigos y conocidos?
¿Creemos que hacemos bien cuando una persona pierde reputación
y su estimación ante los demás con nuestro comentario? No nos
equivoquemos, en la iglesia hay lugar para la disciplina, la exhortación.
Hay lugar para todo esto, pero no quita esta tremenda realidad,
que si queremos ser justos debemos proponernos ante el Señor,
jamás difamar a ninguna persona.
II. ZACARIAS y ELISABET
Lucas 1: 6 dice 11 "Ambos eran justos delante de Dios, y andaban
irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor".
Otra señal de la persona justa, es andar irreprensible en TODOS
los mandamientos y ordenanzas del Señor.
No puedo tratar de todos los mandamientos del Señor
en esta reflexión, pero sí puedo leerles el resumen de todos ellos
"No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros;
Porque el que ama al prójimo ha cumplido la ley. Porque: No adulteraras,
no mataras, no hurtaras, no dirás falso tetimonio, no codiciaras,
y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amaras
a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo,
así que el cumplimiento de la ley es el amor". (Romanos 13: 8
-10)
El justo, contrariamente a la imagen estereotipada
que nos hemos hecho, de un hombre inflexible, duro, implacable,
es aquel que por amor al Señor, se entrega por amor a sus hermanos.
III. SIMEON
Lucas 2: 25 dice:" He aquí había en Jerusalén un hombre llamado
Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación
de Israel, y el Espíritu Santo estaba sobre el. Y le había sido
revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte, antes
que viese al ungido del Señor. Y movido por el Espíritu vino al
templo" Otra característica del hombre justo es su sensibilidad
al Espíritu Santo. Cuantas veces como a Simeón, el Espíritu nos
mueve para que vengamos al templo, porque allí veremos al Señor,
y preferimos desoír y no dejarnos guiar por El. Si Simeón hubiera
dicho: "No se que me pasa pero siento que debo ir al templo...
pero estoy tan viejo, me duele aquí, y por aquí, prefiero quedarme...
además hoy no es sábado... y en el templo es siempre lo mismo..."
Les aseguro hermanos que Simeón dejaría de ser justo y moriría
sin ver al Señor.
IV. JOSE (de Arimatea)
Lucas 23:50 dice: ""Había un varón llamado José, de Arimatea,
ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón bueno
y justo... fue a Pilato y pido el cuerpo de Jesús, y quitándolo
de la cruz, lo envolvió en una sabana y lo puso en el sepulcro
abierto en una peña..." . José de Arimatea, un discípulo ignorado,
pero servicial. La característica del justo es el servicio.
Dietrich Bonhoeffer escribió:
"Toda la comunidad cristiana debe saber, que no
solamente los débiles necesitan de los fuertes, sino también los
fuertes no pueden prescindir de los débiles. La eliminación de
los débiles encierra la muerte de la comunidad"
Luego agrega. "El que ansia aprender a servir, debe
aprender ante todo a tenerse en poco... Estará dispuesto a creer
más importante y urgente la voluntad del prójimo que la suya propia.
¿Que importa si se desbaratan los propios planes?. ¿Acaso no es
mejor servir al prójimo que imponer su propia voluntad?
CONCLUSION: Estamos ahora
frente a Jesucristo, el Justo. Escalamos paso a paso por estos
peldaños para recién en Cristo aprender a ser como Él es. Si la
justicia de José, de Zacarías y Elisabet, de Simeón y de José
de Arimatea nos anonadan, ¿qué será la misma justicia de Cristo?
Pero como ningún cobarde entrara en el reino de los cielos, vamos
a comenzar a ser justos con valentía, a partir de este momento.
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