EL PODER DE LA DEBILIDAD
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Lucas 9:1-6 |
INTRODUCCION:
En marzo del 2008 se vivió una etapa turbulenta en Argentina con el conflicto entre el gobierno y los productores del campo. Y escuchamos diferentes interpretaciones de lo que estaba ocurriendo. Para unos fue la defensa de los derechos institucionales, para otros fue un intento de desestabilizar el gobierno; unos decían que era una injusticia el tema de las retenciones, y otros que era para que no tengamos una inflación mayor; unos decían que no cederían sino hasta que sean escuchados sus reclamos, y otros que no darían el brazo a torcer. Para algunos todo esto no ha sido sino un reclamo, para otros ha sido una lucha por el poder. |
En medio de este conflicto, me preguntaba si había algo que podríamos hacer nosotros, o si la iglesia tenía algún papel para mediar en el conflicto. Más allá de la oferta de algunos obispos para mediar y hacer las pases, ¿qué podríamos hacer nosotros, unos ciudadanos anónimos y sin ningún poder político ni religioso?
Entonces me acordé de la recomendación de Pablo para que se hagan “oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres, por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente, en toda piedad y honestidad” (1 Timoteo 2:1-2) Y como el país no estuvo quieto ni reposado, me pregunté si nosotros no tendríamos que haber orado más específicamente por nuestros gobernantes, para que Dios les conceda sabiduría.
También recordé lo que ocurrió con la nación de Israel después de la muerte de Salomón, es decir, después de un tiempo de paz y tranquilidad, le sucedió en el trono su hijo Roboam, y vinieron los “productores del campo” con un reclamo. A ellos les resultaba pesada la política económica y querían un poco más de alivio. Roboam pidió consejo a los ancianos y ellos le dijeron que si les hablaba bien y los tranquilizaba, ellos estarían dispuestos a servirle siempre. Pero el no escuchó el consejo de los que más sabían, sino de los jóvenes, y ellos le dijeron que debía mostrarse intransigente, incluso debía amenazarlos. Roboam dejó el consejo de los que sabían más y siguió el consejo de los que no sabían, y el país colapsó. Se dividió en dos grandes bandos, y año a año fue perdiendo influencia, riquezas, poder, hasta que fue invadido y destruido. Todo comenzó con un mal consejo.
Hace varios años, en un curso empresarial, dieron un tema relacionado con la negociación. Y los autores escribieron lo siguiente:
El concepto de "Poder" en una negociación, se asocia generalmente al hecho de “ser más fuerte”. La mayoría de las personas piensan que -en una negociación- no puede existir el triunfo de uno sin la derrota del otro. Porque, para que uno gane, el otro debe perder. Por ello, la búsqueda de superioridad y dominio se convierte en la única estrategia significativa. Pero... ¿no existe otra alternativa?
Muchas personas suponen que, cuando negocian, sus intereses y necesidades están en contraposición con los intereses y necesidades de la otra parte. Constantemente encontramos situaciones donde las personas están convencidas que -para ganar- el otro debe perder.
Por ejemplo, en ambientes laborales competitivos, los empleados de un mismo sector aspiran a ser ascendidos al cargo de su jefe. Cuando éste se retire, piensan ellos, sólo puede haber un único ganador (el que obtenga el cargo).
Para muchos, la vida es una competencia permanente donde la posibilidad de salir victorioso depende -en gran medida- de “ser más fuerte que los demás”. Esta orientación propicia estrategias y tácticas de enfrentamiento, que buscan quedarse con "la porción más grande de la torta".
Estos esfuerzos competitivos, con gran frecuencia inhiben la búsqueda de opciones creativas que permiten "agrandar la torta". Y, evidentemente, de una torta que no se ha agrandado, las porciones a repartir son cada vez más pequeñas...
"Es importante suspender momentáneamente la crítica y poder inventar.
No sólo hay que pensar en acortar la brecha entre las dos posiciones,
sino más bien en ampliar las opciones; agrandar la torta" - William Ury -
El Poder de la fuerza
Cuando "los fuertes” participan de una negociación, alardean de tener el poder sobre todo y sobre todos. Pueden -y de hecho lo intentarán- ganar a toda costa..
El Poder de la debilidad
Piense por un instante en las desventajas del supuestamente "fuerte"...
Pierde la oportunidad de conocer con más profundidad a la otra persona, por considerarla apenas un “adversario inferior a él".
Limita todos sus argumentos a pedidos intransigentes y ofertas ridículas, por "pararse" en una posición inicial extrema.
Regatea hasta el cansancio, logrando apenas unos centímetros más de “soga”.
Echa a perder una futura relación, porque su “oponente” deja la negociación sintiéndose estafado y defraudado.
Desperdicia energías y soporta desgastes innecesarios por pretender probar enfáticamente su postura.
Cierra las puertas al diálogo. Sub-utiliza la comunicación, limitándose a menospreciar y a ofender a la otra persona
Encierra la negociación en un clima de enojo, frustración, resentimiento, desconfianza y hostilidad.
La "debilidad", de alguna manera tiene siempre implícito un potencial de poder. Un poder distinto y poco reconocido, pero que en realidad muchas personas (sin saberlo y sin saberlo utilizar) tienen escondido y latente. El supuestamente “débil” sabe que se encuentra en esa situación, pero no la considera como fuente de poder, porque no alcanza a ver que, desde la posición de debilidad que le sugiere su oponente, puede emerger su "gran estrategia de poder": la estrategia de la debilidad.
Aunque parezca una exageración, existen más de cien tipos de poder que pueden ejercerse en una negociación “sin el uso de la fuerza” (y no sólo la fuerza física, sino la presión verbal y la intimidación).
"Jamás se penetra por la fuerza en un corazón."
- Molière -
La legitimidad, por ejemplo, es una fuente de poder. También lo son la integridad; el compromiso; la tolerancia y el conocimiento de las necesidades propias y del otro. La persistencia, las habilidades de persuasión y la capacidad de análisis son asimismo otras de las formas que toma el poder durante una negociación. ¿Qué tiene de débil alguien que genera poder desde sí mismo y no desde la fuerza sobre el otro?... Absolutamente nada.
Un sentido de equidad, comprensión y motivación da mucho más poder, que la coerción o la manipulación. Mostrar dedicación e interés en el proceso y conservar en todo momento el respeto hacia el otro, es Poder. Ganarse la confianza de la otra parte, lograr de ella una postura honesta y hacerla sentirse apoyada y comprendida es muy poderoso en una negociación.
“Tu aparente debilidad no es más que una muestra de tu inmenso poder”.
El poder que se tiene, aún desde la etiqueta de “débil”, es mayor que aquel que se cree tener. Pensemos que, si no poseyéramos poder alguno, no tendríamos adversarios. Si una persona disputa con otra, significa que necesita algo de ella. No existiría negociación si todo el poder estuviese de un único lado. La efectividad de un proceso de negociación, reside en que ambas partes ganen.
Jesucristo conocía muy bien esta realidad porque se enfrentó al poder religioso de su tiempo, y luego tuvo que enfrentar del mismo modo al poder político y militar. Su posición fue siempre desde la debilidad, incluso en el entrenamiento de sus discípulos.
Los maestros, los rabinos, los escribas y fariseos se basaban en el poder de su posición, de sus tradiciones, de sus estudios, el poder del reconocimiento de la sociedad, se fortalecían con el poder del dinero, de la fama y del prestigio. Pero Jesús no compite con ellos haciendo una escuela rabínica en los mismos términos. El se enfoca en la debilidad, no en el poder. O mejor dicho, en el poder de la debilidad.
Todos sus ejemplos tienen que ver con este concepto: la semilla de mostaza, que es la más pequeña, nos enseñó el poder de la fe, que puede ser muy pequeña, pero capaz de grandes cosas.
El poder de la luz, de la sal, de la semilla, son solo algunos ejemplos. Con ellos nos enseñó el efecto invisible pero poderoso de la influencia sobre otros. No depende del dinero, ni de la fama, ni de la política, pero es más fuerte que todos ellos juntos.
Cuando envió a sus doce discípulos los envía desprovistos de todo poder humano, pero con todo el poder espiritual sobre los demonios y las enfermedades. Nada más.
Les ordena que salgan sin nada para el camino:
- Sin bordón. Bordón es un palo o bastón más alto que la estatura de un hombre, y que llevaba una punta de hierro. Moisés llevó un palo en su mano cuando fue a Egipto a liberar a su pueblo. Con esa vara o palo, hizo las señales y los prodigios, incluso partió el mar Rojo en dos. David, cuando se enfrentó al gigante Goliat, aparte de la honda llevaba un palo en su mano.
“Sin bordón” significa ir al frente desprovisto de toda defensa. Es ir en debilidad-
- Sin alforja, o sin un bolso. Antiguamente los predicadores, filósofos, recorrían los pueblos con un bolso. Como hoy hacen los músicos en las plazas y calles cuando ponen un sombrero para que la gente les deje dinero.
- Sin comida. No debían llevar pan porque debían depender de la hospitalidad de la casa que los recibiría. Estaban expuestos a pasar hambre. Era la debilidad de la incertidumbre.
- Sin dinero. En esa misión no debían llevar nada de dinero. Su fuente de seguridad y provisión sería solo Dios.
- Sin dos túnicas. Una sola. Estaban expuestos a las inclemencias del clima, si hacía frío.
Pero cuando envía a los 70, en el capítulo 10 nos dice Lucas que los envió “como ovejas en medio de lobos, sin bolsa, alforja ni calzado” y a nadie debían saludar en el camino.
Contrariamente a los que algunos piensan, los discípulos no anduvieron siempre así. Esas eran misiones a corto plazo donde Jesús los estaba entrenando para que descubrieran el poder de la debilidad.
Cuando era Director de Evangelismo en la Unión Bautista Latino Americana, muchos líderes me habían dicho que no podían hacer nada porque no tenían dinero. Entonces los reuní y les dije en Miami, “Yo sé que no tenemos dinero, como tampoco tenían dinero los discípulos, pero eso no nos va a impedir que evangelicemos el continente. Sin dinero haremos conocer que Hay Vida en Jesús” Y sí fue.
No tenemos poder dentro de los parámetros humanos, pero tenemos poder y autoridad sobre los demonios y las enfermedades. Desde nuestra debilidad, somos más fuertes que los poderosos.
Un Grupo Celular es débil porque se compone de pocas personas que se reúnen en las casas, pero donde están dos o tres reunidos en el nombre de Cristo, Cristo está en medio. Por eso, al multiplicar estos grupos, estaremos multiplicando la presencia de Cristo en todos los barrios, las ciudades, las naciones.
Somos débiles, pero para Pablo la iglesia puede hacer que por sus oraciones un país encuentre la paz que necesita para seguir prosperando.
CONCLUSION.
Quiero dejarles un escrito que hace varios años me ha bendecido, que dice:
Hace más de 1900 años, nació un hombre contrariamente a todas las leyes de la vida en una pequeña aldea y en un humilde pesebre, entre animales y pastores, hijo de una mujer del campo. Este hombre vivió en la pobreza y fue criado en la oscuridad. Nunca tuvo una familia, ni un hogar, ni siquiera tuvo una piedra donde recostar su cabeza. Trabajó en un taller de carpintería hasta que tenía 30 años, entonces durante tres años fue un predicador viajero. |
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No poseía riquezas ni influencias. Sus parientes eran gente común, no fue al colegio, ni tuvo preparación o educación alguna. Pero, durante su infancia provocó pánico a un rey y en su niñez dejó asombrados a sabios y doctores, caminó sobre las aguas como en el mismo pavimento y aquietó al embravecido mar. Sanó a las multitudes sin medicinas y no cobró nada por sus servicios...de hecho, ha sido el único que ha podido darle vida a los muertos. |
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Este hombre no tenía otras credenciales que su propia persona. Cuando era joven y por predicar sobre Dios, la opinión popular se volvió en su contra, pasó ante la farsa de un juicio siendo inocente. Sus mejores amigos" huyeron..... uno le negó y otro le entregó en manos de sus enemigos, quienes le maltrataron, le azotaron y golpearon hasta desfigurarle el rostro, fue objeto de burla, además le insultaron y escupieron; luego de enterrarle una corona de espinas, lo clavaron en una cruz entre dos ladrones y mientras moría, sus verdugos echaban suertes sobre la única pieza de su propiedad... su abrigo. Al morir fue descolgado y puesto en una tumba prestada gracias a la caridad de un amigo. |
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Nunca escribió un libro... pero en todo el mundo no cabrían todos los libros que sobre El se han escrito. Nunca fundó una escuela... pero todas ellas juntas ni siquiera pueden jactarse de tener tantos estudiantes. Nunca escribió una canción.. pero El ha provisto temas para más canciones que todos los compositores juntos. Nunca practicó la psicología, pero El ha sanado más corazones quebrantados que todos los doctores juntos. |
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Una vez a la semana en todo el mundo, las multitudes dejan todo para ir a las Reuniones de Adoración y en Diciembre hasta los que no creen en El celebran su nacimiento. Este evento dividió en dos períodos nuestra historia. Casi 20 largos siglos han venido y se han ido... pero El sigue siendo la pieza central de la humanidad. Todas las guerras, ejércitos, reyes y grandes hombres han pasado sin afectar la vida del hombre de manera tan poderosa como lo ha hecho aquella vida solitaria. |
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