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Antecedentes
Por más de veinte años, la Alianza Bautista Mundial ha animado
a las congregaciones bautistas alrededor del mundo a conmemorar
el Domingo de los Derechos Humanos. La fecha coincide con la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, proclamada el 10 de diciembre
de 1948. Años más tarde, incontables hombres y mujeres han permanecido
en prisión por sus creencias. Ellos son prisioneros de conciencia,
encerrados en atestadas cárceles por todo el mundo, en campos
de trabajos forzados o en remotas prisiones. Miles son encarcelados
bajo órdenes administradas por regímenes militares que niegan
a los prisioneros la posibilidad de un juicio o una apelación.
Otras víctimas son confinadas en hospitales psiquiátricos o trasladados
a campos de concentración. Muchos son forzados a soportar implacables
y sistemáticas torturas. Ciudadanos comunes son raptados, desaparecidos
o asesinados. Muchos huyen y se convierten en refugiados. Especialmente
es horrible el trato de niños y jóvenes que en muchos países son
forzados a servir como soldados, esclavos o prostitutas. Estos
hechos degradan la imagen y la bondad de Dios en quien cada persona
es creada y son una afrenta a Dios y a la sociedad.
Hay progresos. La gente en todo el mundo acepta La Declaración
Universal de Derechos Humanos y otros compromisos por medio de
documentos de derechos humanos tanto individuales como colectivos.
En los años 60, cuando Amnistía Internacional y otros grupos de
defensores llegaron a ser prominentes, muchas violaciones de derechos
humanos fueron reemplazadas en países que ahora son modelos de
democracia y de respeto de la dignidad humana.
Este progreso es de vital importancia. El escenario de los estándares
internacionales de los derechos humanos y la creación de posibilidades
para la protección de esos derechos, ha reafirmando la visión
de la comunidad de creyentes y animó a Bautistas como James Henry
Rushbrooke, un líder de la primera hora de la Alianza Bautista
Mundial, a escribir en el año 1918 "Un Credo para Creyentes en
un Mundo sin Guerras": que dice:
Creemos en una amplia reducción de
armamentos
Creemos en la ley internacional, cortes de justicia y juntas
de arbitraje
Creemos en la igualdad en el trato de las relaciones
Creemos que el patriotismo cristiano demanda la práctica
de la buena voluntad entre los pueblos
Creemos que las naciones, no menos que los individuos,
están sujetas a las leyes inmutables de Dios
Creemos que los pueblos logran el verdadero bienestar,
grandeza y honor por medio de transacciones justas y un servicio
desinteresado
Creemos que el espíritu de Cristo puede vencer cada barrera
de comercio, color, credo y raza
Creemos en un mundo sin guerras y consagrado a su realización
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