|
|
Foto: Pablo y la tierra
ofrendada |
Hace varios años, en un congreso en Panamá, escuché por primera
vez la expresión "hacer misiones en un contexto de pobreza", y
se refería a la manera cómo en la India muchísimas iglesias paupérrimas
hacían ofrendas sacrificiales para sostener misioneros y plantar
nuevas iglesias. En ese entonces nunca habría imaginado que lo
vería con mis propios ojos en América Latina.
El 18 de noviembre de este año, con Osvaldo Simari, Darío Mura,
Dean y Karl Dickens visitamos varias iglesias y misiones del Paraguay:
en primer lugar fuimos a la ciudad de Limpio, donde con sus propias
manos Domingo Delvalle está levantando una nueva iglesia. Luego
fuimos a Paso Correo (Emboscada) De ahí a la ciudad de San Estanislao
y visitamos al pastor Marcos Centurión. Por último arribamos la
compañía Guavirá donde nos reunimos con el pastor Pablo Gómez,
quien nos mostró su plan estratégico con sus cuatro puntos de
predicación en un radio de 10 km del templo.
|
|
Foto:
En el templo de
Guavirá
|
En todas partes vi las iglesias emergentes en situación de pobreza
que estaban creciendo y extendiéndose a otras localidades, como
sucede en Guavirá. Hace algunos años atrás allí no había nada,
salvo algunas familias pobres que querían ofrendar pero no tenían
dinero para hacerlo. Surgió así entre ellos la idea de ofrendar
en especies, es decir, con los productos de sus pequeñas chacras.
Así cada mes traían huevos, gallinas, maíz, mandioca (yuca) y
otros productos, los cuales vendían en la feria y con el dinero
recaudado sostuvieron el ministerio de la iglesia, incluso actualmente,
los propietarios donan por turno una hectárea por año, donde preparan
la tierra, siembran plantas de sésamo y con la venta del producto
están impulsando la plantación de cuatro nuevas iglesias.
|
|
Foto:
Limpio, con pastor
Delvalle
|
Mientras caía la tarde en nuestro regreso a Asunción, un sentimiento
de gozo y de esperanza llenó mi alma, mientras pensaba en el poder
transformador del Evangelio, tanto de personas como de comunidades
enteras. ¡Cuánto más podríamos lograr si en lugar de enfocarnos
en lo que no tenemos, o en nuestra falta de recursos, nos enfocáramos
en la misión! ¿Qué ocurriría si cientos o miles de iglesias pobres
de América Latina hicieran lo mismo? Qué pasaría si todas salieran
en son de conquista para multiplicarse en cada aldea, poblado,
pueblo o ciudad? Una nueva historia comenzaría a escribirse.
|
|
Foto:
Señalando 4 nuevas
iglesias
|
|