Impactando en las Escuelas de Paraguay
Misionera apoyada por UBLA ejerce un impacto significativo en escuelas
por Eduardo Sánchez
ASUNCIÓN, Paraguay.- El ministerio Tekové (palabra guaraní que significa «vida») viene ejerciendo desde hace varios años un significativo ministerio en las escuelas de la zona central de Paraguay. Las actividades se desarrollan bajo la coordinación de Mirian Santacruz con el apoyo de la Dirección de Evangelización de UBLA, y un grupo significativo de voluntarios.

La obra se realiza bajo grandes desafíos. Mirian nos comenta un caso especialmente significativo: «Estamos visitando un colegio que tiene un tinglado muy grande; pero en los últimos programas tuvimos inconvenientes con el sonido, al punto que en dos ocasiones arreglamos y cambiamos de equipo, pero igual no funcionaba bien y no se escuchaba con claridad el mensaje. Para colmo de males, las autoridades del colegio nos comunicaron que por causa de los múltiples problemas con el sonido ya no tendríamos la autorización para hacer más presentaciones. Eso nos llenó de tristeza, pues era un buen ministerio e incluso contábamos con todo el apoyo, inclusive el de los padres. No sabíamos qué hacer, pero solicitamos a la dirección hacer una última presentación para para despedirnos de los niños.
»Nosotros sabíamos que era una lucha espiritual la que se libraba allí, ya que muchos de los hijos de líderes prominentes de la ciudad eran alumnos de ese colegio, y el enemigo no queria ceder asi nomás su terreno, ya que varios profesores y alumnos empezaron a asistir a algunas de nuestras iglesias. Entonces hicimos oración , ayuno, y además contamos con hermanos intercesores que adoptaron algunas escuelas para orar.

»Cuando por fin dijeron que nuevamente teníamos la autorización para presentarnos allí, vimos cómo los niños, profesores y padres recibían las palabras con gozo, y muy tocados; hasta el final estuvieron tan atentos que cuando terminamos no se movían. Luego, la directora nos llamó para hablar del tema y agradecernos ¡con una abundante merienda! Posteriormente, otros profesores y padres nos llamaron para hablarnos de otros problemas y pedirnos oración y consejo; algunos estaban practicando un tipo de adivinación casera en las manos. Hablamos del tema en las aulas, y muchos jóvenes con lágrimas y arrepentidos pidieron ayuda para salir de todo eso. Y así fue que no sólo continuamos y potenciamos el ministerio con niños, sino además tuvimos que comenzar otro ministerio, pero con los jóvenes.
»Desde ese entonces visitamos el colegio con dos equipos: uno para los chicos, y otro para los jóvenes de la enseñanza media. Es maravilloso todo lo que ocurre en cada equipo; ahora nos resta las charlas para padres que nos pidieron para el mes de octubre. Además, ahora más que nunca tenemos voluntarios para elegir para cada programa: no entramos todos en el auto, que a veces me prestan una camioneta cuando las escuelas son muy lejanas y no hay colectivo. ¡Gloria a Dios!»

Mirian nos comenta que hay mucha lucha espiritual, citando abundantes casos: «en una de las escuelas que visitamos, pudimos ver que un niño de sólo diez años estaba influenciado. En uno de sus arrebatos se puso a tirar objetos por toda la escuela, echando muebles, la biblioteca, las mesas, rompiéndolo todo. Desesperados, algunos vinieron para ayudar, pero el niño era más fuerte que todos allí. Una profesora nos llamó, y fuimos preparados para hacer lo que Dios nos mande. El Señor nos mostró en oración que era un niño con mucha ira interna, odio a sus padres; y era el propio padrastro quien lo había iniciado en el ocultismo. Al final, lo que realmente llegó al corazón de este niño fue el amor de Jesús a través de nuestras vidas; luego de orar por él, tratamos de conocer a su familia y de ver dónde vive. Le invitamos a una iglesia cercana a la escuela y allí fue con su madre. Luego supimos que unos hermanos de esa iglesia van a ir a orar por él en su casa. Este niño y otros están en nuestros corazones; el diablo sólo viene para robar y destruir aún a los más desprotegidos, y si ni aún oramos por ellos, cúanto más daño recibirán. De alli la gran importancia de orar y ponernos en la brecha para que las personas no sean destruidas por el maligno».
Esa lucha espiritual también se manifestaba en los docentes: «La semana pasada hicimos una presentación en una escuela, cuyo director nos había solicitado hablar a los jóvenes sobre su identidad y el suicidio, así como de otros temas de su interés. Luego de un tiempo poderoso de Dios con los jóvenes, que oraron con todas sus fuerzas, el director muy contento nos invitó como siempre a comer (¡esa es la razón por la que este año subimos varios kilos, en serio!).

«De repente aparecieron dos profesores, furiosos por lo que se estaba haciendo. Dijeron que si de qué servía hablar de Dios, si todo al final es en vano; y nos acusaron de falsos. Pero uno de ellos empezó a manifestarse y dijo que Satanás estaba con ella, y que no le pongamos nerviosa pues reaccionaría contra nosotros. Pero gracias a Dios, el Señor puso palabras de autoridad en nosotros; y pudimos citar varios versículos. Ni recuerdo cómo se acallaron, pero lo hicieron; y en ese momento otro profesor reconoció que su vida era un caos, y que necesitaba arrepentirse. El director entonces llamó a un creyente que trabajaba alli para venir a apoyarnos y orar con nosotros por todo esto. ¿Pueden imaginarse qué clase de influencia están recibiendo los niños, con profesores así? Debemos orar e interceder siempre por nuestros niños en las escuelas, pidiendo que el Señor les dé profesores llenos de Dios, de sabiduria espiritual, de amor de Cristo, que el gozo del Señor sea su fortaleza aun cuando las circunstancias que pasan sean terribles; que sean niños felices, y que sus corazones estén llenos de fe en Cristo».
Finalmente, Miriam nos comenta que también están trabajando en los hospitales: «Una vez a la semana visitamos el hospital Materno-Infantil y Pediátrico de Reducto (San Lorenzo). Allí también es manifiesta la gracia de Dios. Ahora estamos presentando una serie de enseñanzas acerca de la cirugía que el Señor Jesucristo puede hacer en nuestros corazones. Representamos una comedia donde simulamos una cirugía, en la que al niño se le extirpan las «irritaciones del mundo», y este niño sufre del fallo de la buena vida en Cristo. Sacamos de allí un juguete roto, que representa los amigos que nos fallaron; luego se quita un corazón roto, que significa la pérdida de algún ser querido; se extrae el gas de la risa, que representa las burlas y las críticas que otros hacen de nosotros; y por último, se quita una máscara del diablo, que significa los engaños de Satanás para no creerle a Cristo. Finalmente, la "doctora" explica que esa misma cirugia Cristo tiene que hacernos a cada uno.

»Lo más increíble fue que una señora indígena, con su hija pequeña que tenia problemas del corazón, se acercó y se acostóen la camilla pidiéndonos que la operáramos a ella y a su hija, y que ella creía todo lo que dijimos de Cristo, que el sí le podía sanar y quitarle a ella la opresión del pecho. Luego otro señor ya mayor se acercó y nos pidió el texto de todos los versículos de salvación que estabamos cantando con algunos títeres despues de la «cirugía». En el Pediátrico también impresiona la necesidad espiritual. También visitamos el ala de Salud Mental; cuando vamos allí es muy fuerte la sensación emocional. Hay niños que sufren demasiado, y cuando los vemos reír con nosotros, cantar, orar de corazón, derramamos lágrimas porque sólo Dios Padre puede cambiar el mal en bien (Génesis 50:20). Sólo Dios puede sanarlos, y lo hace (Ezequiel 37:1-6). ¡GLORIA A DIOS!»
Mirian agradece el apoyo de UBLA a su ministerio, y ruega las oraciones de todos para ayudarla con los innumerables desafíos que debe enfrentar en esta ardua tarea.

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